• Presentar a los niños las ciencias de un modo natural, potenciando los aprendizajes significativos al vincularlas con sus experiencias diarias.
• Poner al alcance del docente una enorme variedad de actividades lúdicas, para que consiga introducir a sus alumnos al mundo de la ciencia mediante el juego.
• Lograr que el alumno perciba el conocimiento como un todo integral, y no de manera parcelada en asignaturas desvinculadas unas de otras.
• Desarrollar en el alumno el interés por temas como el cuidado del medio ambiente, su salud y el modo de conseguirla mediante una adecuada alimentación e higiene, entre otros.
Las actividades de ciencia se encuentran distribuidas en 49 capítulos.
Cada una de ellas incluye una sugerencia sobre la edad para la que es más adecuada; además se especifica de modo preciso el objetivo que se persigue y se detallan tanto los materiales necesarios como los pasos a seguir para llevar a cabo la actividad. Por último, muchas de ellas contienen sugerencias o tips adicionales para variar la actividad de acuerdo con las necesidades del docente y de su grupo de alumnos.