Al utilizar estas estrategias didácticas logramos:
– Que el estudiante se ubique en situaciones de la vida real que representan una gran oportunidad de aprendizaje significativo.
– Potenciar la creatividad, la responsabilidad individual, el trabajo en colaboración, la capacidad crítica y la habilidad para resolver problemas.
– Integrar asignaturas y actividades, reforzando la visión de conjunto de los saberes humanos.
– Desarrollar de manera integral aspectos cognitivos, motrices, éticos y afectivos en el estudiante.
– Trabajar bajo una pedagogía activa (aprender haciendo).
– Fortalecer la retención de conocimientos y habilidades que han sido adquiridas durante la experiencia y actividades prácticas.